Ojos levantados hacia el cielo
Cántico gradual.
Un salmo muy breve de humillación. Siervos que miran la mano de su amo: esa es toda la imagen, los ojos fijos en nuestro Padre, esperando un solo movimiento. El pueblo dice que ya ha tenido de sobra el desprecio de los acomodados y de los soberbios.
123 1A ti levanto mis ojos, a ti que reinas entronizado en los cielos. 2Mira: como los ojos de los siervos se vuelven a la mano de su señor, como los ojos de la sierva a la mano de su señora, así nuestros ojos se vuelven a nuestro Padre, hasta que tenga misericordia de nosotros. 3Ten misericordia de nosotros, Padre nuestro, ten misericordia de nosotros, porque estamos hartos de sobra de desprecio. 4Nuestra alma está harta de sobra de la burla de los que viven en holgura, del desprecio de los soberbios.