Ejercítate en la piedad
Pablo advierte contra maestros que prohíben casarse y ciertos alimentos, cuando todo lo que nuestro Padre creó es bueno y se recibe con acción de gracias. Timoteo debe ejercitarse para la piedad, no dejar que nadie menosprecie su juventud, leer las Escrituras en público y vigilar de cerca su vida y su enseñanza.
4 1El Espíritu Santo dice claramente: en los últimos tiempos algunos abandonarán la fe, prestando atención a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios, 2por la hipocresía de mentirosos cuya propia conciencia ha sido cauterizada como con un hierro candente. 3Prohíben casarse y exigen abstenerse de alimentos que nuestro Padre creó para que los recibieran con acción de gracias los creyentes que conocen la verdad. 4Porque todo lo que nuestro Padre creó es bueno, y nada es de rechazarse cuando se recibe con acción de gracias, 5pues por la palabra de nuestro Padre y por la oración es santificado.
6Enseña estas cosas a los hermanos, y serás un buen servidor de Cristo Jesús, nutrido con las palabras de la fe y de la buena doctrina que has seguido. 7No tengas nada que ver con mitos irreverentes y necios. Más bien, ejercítate para la piedad. 8El ejercicio físico aprovecha poco, pero la devoción a Dios aprovecha en todo, pues promete la vida presente y la venidera. 9Esta es palabra fiel y digna de ser recibida por todos. 10Por esto trabajamos y luchamos, porque hemos puesto nuestra esperanza en el Padre viviente, Salvador de todos los hombres, especialmente de los creyentes. 11Manda y enseña estas cosas.
12Que nadie te menosprecie por tu juventud; al contrario, sé ejemplo para los creyentes en palabra, conducta, amor, fe y pureza. 13Hasta que yo llegue, dedícate a la lectura pública de las Escrituras, a la predicación y a la enseñanza. 14No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía, con la imposición de las manos de los ancianos. 15Practica estas cosas y entrégate por entero a ellas, para que todos vean tu progreso. 16Ten cuidado de ti mismo y de tu enseñanza. Persevera en ello, porque haciéndolo te salvarás a ti mismo y a los que te oyen.