Está sentado en su trono
Tres veces el salmo se detiene para decir: él es santo. Nuestro Padre, el Rey que hace temblar la tierra, también ama la justicia, y sus ejemplos son Moisés, Aarón y Samuel: hombres a quienes respondió desde la columna de nube, perdonó y aun así pidió cuentas.
99 1¡Nuestro Padre reina; tiemblen los pueblos! Está sentado en su trono sobre los querubines; ¡estremézcase la tierra! 2Nuestro Padre es grande en Sion; él es exaltado sobre todos los pueblos. 3Alaben ellos tu nombre grande y temible; ¡santo es él!
4El Rey poderoso ama la justicia. Tú has establecido la equidad; tú has traído juicio y justicia en Jacob. 5¡Exalten a nuestro Padre; adoren ante el estrado de sus pies! ¡Santo es él!
6Moisés y Aarón estaban entre sus sacerdotes, y Samuel entre los que invocaban su nombre. Clamaron a nuestro Padre, y él les respondió. 7En la columna de nube les habló; guardaron sus mandamientos y las leyes que él les dio.
8Nuestro Padre, tú les respondiste; fuiste para ellos un Padre perdonador, aunque les pediste cuentas por sus maldades. 9¡Exalten a nuestro Padre, y adoren en su santo monte; porque nuestro Padre es santo!