Vestido de majestad
Dos cosas permanecen inconmovibles: el mundo y el trono. Los ríos alzan su voz y golpean con sus olas, y el salmo responde que nuestro Padre en las alturas es más poderoso que las rompientes, y que sus decretos son tan firmes como su reinado.
93 1Nuestro Padre reina; está vestido de majestad. Nuestro Padre está vestido; se ha ceñido de fortaleza. Sí, el mundo está firmemente establecido; jamás será conmovido. 2Tu trono está firme desde tiempos antiguos; tú eres desde la eternidad. 3Alzaron los ríos, nuestro Padre; los ríos alzaron su voz; los ríos alzan sus impetuosas olas. 4Más poderoso que el estruendo de muchas aguas, más poderoso que las olas rompientes del mar, poderoso es nuestro Padre en las alturas. 5Tus estatutos son muy firmes; la santidad adorna tu casa, nuestro Padre, para siempre.