Un clamor de necesidad urgente
Al director del coro. Salmo de David. Para conmemorar.
Cinco versículos de pura urgencia, casi un duplicado del final del Salmo 40. No hay argumento ni descripción del problema: solo la palabra apresúrate, dicha tres veces a su Padre por un hombre que se llama a sí mismo pobre y necesitado.
70 1¡Apresúrate, Padre mío, a rescatarme! ¡Padre mío, apresúrate a socorrerme! 2Sean avergonzados y humillados los que quieren matarme; sean rechazados y confundidos los que se deleitan en mi mal. 3Vuelvan atrás por causa de su vergüenza los que dicen: «¡Ajá! ¡Ajá!».
4Pero regocíjense y alégrense en ti todos los que te buscan; los que aman tu salvación digan siempre: «¡Grande es nuestro Padre!». 5Pero yo soy pobre y necesitado; ¡apresúrate a mí, Padre mío! Tú eres mi ayuda y mi libertador; Padre mío, no te tardes.