La alabanza de David de todo corazón
Salmo de David.
David da gracias a su Padre por responderle el día que clamó y por darle valor. La observación del centro es una preferencia: aunque es excelso, mira al humilde y mantiene lejos al orgulloso. Él termina lo que empieza en una vida.
138 1Te alabaré con todo mi corazón; delante de los dioses te cantaré alabanzas. 2Me postraré hacia tu santo templo y daré gracias a tu nombre por tu amor fiel y tu fidelidad, porque has exaltado tu palabra por encima de todo tu nombre. 3El día que clamé, me respondiste; me infundiste valor, con fortaleza en mi alma.
4Todos los reyes de la tierra te alabarán, Padre mío, porque han oído las palabras de tu boca. 5Cantarán de los caminos de nuestro Padre, porque grande es la gloria de nuestro Padre. 6Aunque nuestro Padre es exaltado, mira a los humildes, pero de lejos conoce a los soberbios.
7Aunque ande en medio de la angustia, tú preservas mi vida; extiendes tu mano contra la ira de mis enemigos, y tu diestra me salva. 8Nuestro Padre cumplirá su propósito en mí; tu amor fiel, Padre mío, permanece para siempre. No abandones la obra de tus manos.