Si Él no la edifica
Cántico gradual. De Salomón.
La advertencia de Salomón contra agotarse. El constructor, el centinela y el que madruga con ansiedad trabajan en vano sin nuestro Padre, que da el sueño a quienes ama. Los hijos se presentan como un regalo entregado, no como un logro ganado.
127 1Si nuestro Padre no edifica la casa, en vano trabajan los que la edifican. Si nuestro Padre no guarda la ciudad, en vano vela el centinela. 2En vano os levantáis de madrugada y os acostáis tarde, comiendo el pan de fatigas y angustias; porque a su amado da el sueño.
3Los hijos son herencia de nuestro Padre, y el fruto del vientre es una recompensa. 4Como flechas en manos de un guerrero son los hijos de la juventud. 5¡Dichoso el hombre que llena de ellos su aljaba! No será avergonzado cuando hable con sus enemigos en la puerta. a a v5 La puerta de la ciudad era el foro público donde se resolvían los pleitos legales y los asuntos de la comunidad; tener muchos hijos significaba contar allí con firmes defensores de tu parte.