Su amor fiel permanece para siempre
Una procesión ante las puertas del templo de nuestro Padre. El cantor estuvo rodeado como por un enjambre de abejas y empujado con tanta fuerza que cayó, y vivió para entrar por la puerta de la justicia. La piedra desechada llega a ser la piedra angular; el día mismo es motivo de alegría.
118 1Den gracias a nuestro Padre, porque él es bueno; su amor fiel permanece para siempre.
2Que Israel diga: «Su amor fiel permanece para siempre.» 3Que la casa de Aarón diga: «Su amor fiel permanece para siempre.» 4Que los que temen a nuestro Padre digan: «Su amor fiel permanece para siempre.»
5Desde mi angustia clamé a mi Padre; él me respondió y me puso en libertad. 6Mi Padre está conmigo; no temeré. ¿Qué me puede hacer alguien? 7Mi Padre está conmigo como mi ayudador; miraré triunfante a los que me odian.
8Mejor es refugiarse en nuestro Padre que confiar en los hombres. 9Mejor es refugiarse en nuestro Padre que confiar en los príncipes. 10Todas las naciones me rodearon; en el nombre de nuestro Padre los destruí. 11Me rodearon, me rodearon por todos lados; en el nombre de nuestro Padre los destruí. 12Me rodearon como abejas; se apagaron como fuego de espinos; en el nombre de nuestro Padre los destruí. 13Me empujaron con fuerza para hacerme caer, pero nuestro Padre me ayudó. 14Mi Padre es mi fortaleza y mi canción; él ha llegado a ser mi salvación.
15Cantos de alegría y de salvación resuenan en las tiendas de los justos: «La diestra de nuestro Padre ha hecho proezas. 16La diestra de nuestro Padre se levanta en alto; la diestra de nuestro Padre ha hecho proezas.» 17No moriré, sino que viviré, y contaré las obras de mi Padre. 18Mi Padre me ha disciplinado con dureza, pero no me ha entregado a la muerte.
19Ábranme las puertas de la justicia, para que entre por ellas y dé gracias a mi Padre. 20Esta es la puerta de nuestro Padre; por ella entrarán los justos. 21Te doy gracias porque me respondiste y has llegado a ser mi salvación.
22La piedra que desecharon los constructores ha llegado a ser la piedra angular. a a v22 Jesús aplicó este versículo a sí mismo (Mateo 21:42), y Pedro lo declaró de él ante los gobernantes (Hechos 4:11): la piedra desechada es el Señor Jesús, hecho la piedra angular de la casa de nuestro Padre. 23Esto es obra de nuestro Padre, y es maravilloso a nuestros ojos. 24Este es el día que hizo nuestro Padre; regocijémonos y alegrémonos en él.
25Sálvanos ahora, te rogamos, ¡oh, nuestro Padre! Oh, nuestro Padre, te rogamos, haznos prosperar. 26Bendito el que viene en el nombre de nuestro Padre—¡bendito es Jesús, nuestro Rey! Los bendecimos desde la casa de nuestro Padre. b b v26 Las multitudes cantaron este versículo sobre Jesús cuando entraba en Jerusalén (Mateo 21:9; Juan 12:13): el que viene en el nombre de nuestro Padre es Jesús, el Rey. 27Nuestro Padre es nuestro Padre, y ha hecho resplandecer su luz sobre nosotros. Aten con cuerdas el sacrificio de la fiesta, hasta los cuernos del altar.
28Tú eres mi Padre, y te daré gracias a ti; tú eres mi Padre, te exaltaré.
29Den gracias a nuestro Padre, porque él es bueno; su amor fiel permanece para siempre.