Lee. Recibe. Recomienda.

♥ Reseñas

Salmos 115

Libro

Tuya es la gloria

Ante la burla «¿Dónde está su Dios?», el salmo compara. Los ídolos tienen boca, ojos y oídos que no hacen nada, y quienes los fabrican terminan tan sin vida como lo que hicieron. A tres grupos se les dice que confíen en nuestro Padre: Israel, la casa de Aarón, todos los que le temen.

Capítulo 115.

No a nosotros, nuestro Padre, no a nosotros, sino a tu nombre da gloria, por tu amor fiel y tu fidelidad.

¿Por qué han de decir las naciones: «¿Dónde está ahora su Dios?»? Nuestro Padre está en los cielos; él hace todo lo que le agrada. Los ídolos de ellos son plata y oro, obra de manos humanas. Tienen boca, pero no pueden hablar; ojos, pero no pueden ver; tienen oídos, pero no pueden oír; narices, pero no pueden oler; tienen manos, pero no pueden palpar; pies, pero no pueden andar; y ningún sonido sale de su garganta. Los que los hacen llegan a ser como ellos, y también todo el que confía en ellos.

¡Israel, confía en nuestro Padre! Él es su ayuda y su escudo. ¡Casa de Aarón, confía en nuestro Padre! Él es su ayuda y su escudo. Los que temen a nuestro Padre, ¡confíen en él! Él es su ayuda y su escudo.

Nuestro Padre se ha acordado de nosotros; nos bendecirá. Bendecirá a la casa de Israel; bendecirá a la casa de Aarón; bendecirá a los que temen a nuestro Padre, tanto a los pequeños como a los grandes.

Que nuestro Padre los haga crecer más y más, a ustedes y a sus hijos. Que sean benditos por nuestro Padre, el Hacedor del cielo y de la tierra.

Los cielos son los cielos de nuestro Padre, pero la tierra la ha dado a los seres humanos. Los muertos no alaban a nuestro Padre, ni ninguno de los que descienden al silencio. Pero nosotros bendeciremos a nuestro Padre desde ahora y para siempre. ¡Aleluya!

A young man reading the Father's Heart Bible print edition in a coffee shop Ya impreso

Comentarios

Un pensamiento, una pregunta o una palabra que este capítulo despertó en ti — compártelo aquí. Cada comentario añade tu nombre al muro de colaboradores.

Leer, escuchar, copiar y compartir está abierto a todos — no hace falta cuenta. Comentar, destacar y guardar tu lugar vienen con una cuenta gratuita, y cada comentario añade tu nombre al muro de colaboradores.

Únete a la familia — es gratis →
  • Aún no hay comentarios. Sé el primero en añadir tu voz.