Nuestro Padre reina
97 1 ¡Nuestro Padre reina! Alégrese la tierra; regocíjense las muchas costas.
2 Nubes y densa oscuridad lo rodean; la justicia y el derecho son el fundamento de su trono. 3 Fuego va delante de él y abrasa a sus enemigos por todos lados. 4 Sus relámpagos alumbran el mundo; la tierra ve y tiembla. 5 Los montes se derriten como cera delante de nuestro Padre, delante del Soberano de toda la tierra. 6 Los cielos proclaman su justicia, y todos los pueblos ven su gloria.
7 Todos los que sirven a imágenes talladas son avergonzados, los que se jactan de ídolos inútiles; ¡adórenlo, todos ustedes, dioses! a a v7 Hebreos 1:6 retoma este llamado —«Adórenlo todos los ángeles de Dios»— y lo aplica a Jesús, el Hijo que nuestro Padre trae al mundo.
8 Sión oye y se alegra, y las hijas de Judá se regocijan por causa de tus juicios, nuestro Padre. b b v8 «Las hijas de Judá» es un modismo hebreo para los pueblos y aldeas que rodean a Judá. 9 Porque tú, nuestro Padre, eres el Altísimo sobre toda la tierra; eres exaltado muy por encima de todos los dioses.
10 Ustedes que aman a nuestro Padre, ¡aborrezcan el mal! Él guarda la vida de sus fieles; los libra de la mano de los impíos. 11 Luz se siembra para el justo, y alegría para los rectos de corazón. 12 Alégrense en nuestro Padre, ustedes justos, y den gracias a su santo nombre.