El clamor de Hemán desde lo profundo
Cántico. Salmo de los hijos de Coré. Al director del coro; sobre Mahalat Leanot. Salmo de sabiduría de Hemán el ezraíta.
88 1 Padre de mi salvación, de día clamo, y de noche clamo delante de ti. 2 Llegue mi oración a tu presencia; inclina tu oído a mi clamor. 3 Porque mi alma está llena de males, y mi vida se acerca al sepulcro. 4 Soy contado entre los que descienden a la fosa; he llegado a ser como un hombre sin fuerzas. 5 Abandonado entre los muertos, como los caídos que yacen en el sepulcro, de quienes ya no te acuerdas, porque han sido cortados de tu mano. 6 Me has puesto en lo profundo de la fosa, en las tinieblas, en los abismos. 7 Tu ira pesa sobre mí, y me abrumas con todas tus olas. Selah
8 Has alejado de mí a mis conocidos; me has convertido en objeto de horror para ellos. Estoy encerrado y no puedo escapar; 9 mis ojos se debilitan a causa de la aflicción. Cada día te invoco, mi Padre; hacia ti extiendo mis manos. 10 ¿Harás maravillas por los muertos? ¿Se levantarán los difuntos para alabarte? Selah
11 ¿Se proclama tu amor fiel en el sepulcro, tu fidelidad en la Destrucción? a a v11 Abadón: en hebreo, 'destrucción'; nombre del lugar más profundo de los muertos. 12 ¿Se conocen tus maravillas en las tinieblas, o tu justicia en la tierra del olvido? 13 Pero yo a ti clamo por auxilio, mi Padre; de mañana mi oración se presenta ante ti. 14 ¿Por qué, mi Padre, desechas mi alma? ¿Por qué escondes de mí tu rostro? 15 Afligido y cercano a la muerte desde mi juventud, he soportado tus terrores; estoy desesperado. 16 Tu ardiente ira ha pasado sobre mí; tus embates aterradores me destruyen. 17 Me rodean como aguas todo el día; me cercan todos a una. 18 Has alejado de mí al amado y al amigo; mis conocidos están en las tinieblas.