¡Cuán majestuoso es tu nombre!
Al músico principal; sobre Gitit. Salmo de David.
8 1 Oh nuestro Padre soberano, ¡cuán majestuoso es tu nombre en toda la tierra! Has puesto tu gloria sobre los cielos. 2 De la boca de los niños y de los que maman fundaste la fortaleza, a causa de tus adversarios, para hacer callar al enemigo y al vengador. 3 Cuando contemplo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú estableciste, 4 ¿qué es el hombre para que te acuerdes de él, y el hijo del hombre para que lo cuides? a a v4 El autor de Hebreos aplica estas palabras a Jesús: el Hijo del Hombre que fue hecho un poco menor que los ángeles por un poco de tiempo, y luego coronado de gloria y honra (Hebreos 2:6-9). 5 Sin embargo, lo hiciste un poco menor que los seres celestiales, y lo coronaste de gloria y honra. 6 Le diste dominio sobre las obras de tus manos; todo lo pusiste debajo de sus pies: 7 todas las ovejas y los bueyes, y también los animales salvajes, 8 las aves del cielo y los peces del mar, todo cuanto recorre las sendas de los mares. 9 Oh nuestro Padre soberano, ¡cuán majestuoso es tu nombre en toda la tierra!