Mi Padre, mi pastor
Salmo de David.
23 1 Mi Padre es mi pastor; nada me falta. 2 En verdes praderas me hace descansar; junto a aguas tranquilas me conduce. 3 Él restaura mi alma; me guía por sendas de justicia por amor de su nombre. 4 Aunque camine por el valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estás conmigo; tu vara y tu cayado me infunden aliento. 5 Preparas mesa delante de mí en presencia de mis enemigos; unges mi cabeza con aceite; mi copa rebosa. 6 Ciertamente el bien y el amor inagotable me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa de mi Padre moraré para siempre.