Un camino que parece recto
Le preocupa lo fácil que es juzgar mal, incluso a uno mismo. Hay un camino que parece recto y termina en muerte, el ingenuo lo cree todo, y la risa puede ocultar un dolor que ningún extraño comparte. Su filo social es agudo: al pobre lo rehúyen hasta sus vecinos.
14 1La mujer más sabia edifica su casa, pero la insensatez derriba la suya con sus propias manos. 2El que anda en rectitud teme a nuestro Padre, pero el de caminos torcidos lo desprecia. 3La boca del necio es vara para su propio orgullo, pero los labios de los sabios los protegen. 4Donde no hay bueyes, el pesebre permanece limpio, pero una cosecha abundante viene por la fuerza del buey. 5El testigo fiel no miente, pero el testigo falso respira mentiras. 6El burlador busca la sabiduría y no la halla, pero al entendido el conocimiento le es fácil. 7Apártate del necio, porque no hallarás conocimiento en sus labios. 8La sabiduría del prudente está en discernir su camino, pero la insensatez de los necios es engaño. 9Los necios se burlan de la ofrenda por la culpa, pero entre los rectos hay favor. 10El corazón conoce su propia amargura, y ningún extraño comparte su alegría. 11La casa de los malvados será destruida, pero la tienda de los rectos florecerá. 12Hay un camino que al hombre le parece recto, pero su fin es camino de muerte. 13Aun en la risa el corazón puede doler, y el fin de la alegría puede ser tristeza. 14El de corazón descarriado se saciará del fruto de sus caminos, y el hombre bueno del fruto de los suyos. 15El ingenuo cree todo, pero el prudente considera sus pasos. 16El sabio teme y se aparta del mal, pero el necio es imprudente y confiado en exceso. 17El que es pronto para la ira obra neciamente, y el que trama planes malvados es aborrecido. 18Los ingenuos heredan insensatez, pero los prudentes son coronados de conocimiento. 19Los malos se inclinan ante los buenos, y los malvados a las puertas de los justos. 20Al pobre lo rehúyen hasta sus vecinos, pero el rico tiene muchos amigos. 21El que desprecia a su prójimo peca, pero bienaventurado el que es bondadoso con el pobre. 22¿Acaso no se extravían los que traman el mal? Pero el amor fiel del pacto y la fidelidad son para los que planean el bien. 23En todo trabajo esforzado hay provecho, pero las meras palabras solo llevan a la pobreza. 24La corona de los sabios es su riqueza, pero la insensatez de los necios solo produce insensatez. 25El testigo veraz salva vidas, pero el que respira mentiras es traicionero. 26En el temor de nuestro Padre hay firme confianza, y sus hijos tendrán refugio. 27El temor de nuestro Padre es fuente de vida, que aparta al hombre de los lazos de la muerte. 28En la multitud del pueblo está la gloria del rey, pero sin pueblo el príncipe queda arruinado. 29El que es lento para la ira tiene gran entendimiento, pero el de temperamento airado exalta la insensatez. 30Un corazón tranquilo da vida al cuerpo, pero la envidia carcome los huesos. 31El que oprime al pobre afrenta a nuestro Padre, su Hacedor, pero el que es bondadoso con el necesitado lo honra. a a v31 Agraviar al pobre es insultar al Padre que lo hizo; todo necesitado lleva la dignidad de su obra. 32Los malvados son derribados por su propia maldad, pero los justos hallan refugio aun en la muerte. 33La sabiduría reposa en el corazón del entendido, pero aun entre los necios se da a conocer. 34La justicia enaltece a una nación, pero el pecado es afrenta para cualquier pueblo. 35El favor del rey reposa sobre el siervo sabio, pero su ira cae sobre el que obra vergonzosamente.