El hierro afila al hierro
La amistad examinada con honestidad. Mejor es la reprensión abierta que el amor oculto, fieles son las heridas del amigo, y el hierro se afila con hierro. También advierte contra jactarse del mañana y trata el elogio como prueba del carácter, y cierra con rebaños y ganados, pues las riquezas no duran para siempre.
27 1No te jactes del día de mañana, porque no sabes qué traerá el día. 2Que te alabe otro, y no tu propia boca; un extraño, y no tus propios labios. 3Pesada es la piedra y una carga la arena, pero la provocación del necio pesa más que ambas. 4Cruel es la ira y desbordante el furor, pero ¿quién podrá sostenerse ante los celos? 5Mejor es la reprensión abierta que el amor que permanece oculto. 6Fieles son las heridas de un amigo, pero engañosos los besos de un enemigo. 7El que está saciado pisotea el panal, pero al hambriento aun lo amargo le sabe dulce. 8Como ave que se aleja de su nido es el hombre que se aleja de su hogar. 9El aceite y el incienso alegran el corazón, y la dulzura de un amigo brota de un consejo sincero. 10No abandones a tu amigo ni al amigo de tu padre, y no vayas a la casa de tu hermano cuando te sobrevenga el desastre; mejor es un vecino cercano que un hermano lejano. 11Sé sabio, hijo mío, y alegra mi corazón, para que pueda responder al que me afrenta. 12El prudente ve el peligro y se resguarda, pero los ingenuos siguen adelante y pagan las consecuencias. 13Toma la ropa del que sale fiador por un extraño; tómala en prenda cuando lo hace por una mujer extranjera. 14Al que bendice a su prójimo a grandes voces muy de mañana, se le tomará por maldición. 15Gotera continua en día de lluvia es la esposa pendenciera. 16Refrenarla es como refrenar el viento, o como retener aceite en la mano derecha. 17El hierro afila al hierro, y una persona afila a otra. 18El que cuida la higuera comerá de su fruto, y el que guarda a su señor será honrado. 19Como el agua refleja el rostro, así el corazón refleja a la persona. 20El sepulcro y la Destrucción nunca se sacian, y nunca se sacian los ojos del hombre. a a v20 El Seol es la morada de los muertos; Abadón es el lugar de la destrucción; juntos representan un hambre que nunca se llena. 21El crisol prueba la plata y el horno el oro, y a la persona la prueba la alabanza que recibe. 22Aunque machaques al necio en un mortero con la mano del pilón, junto con el grano, su necedad no se apartará de él. 23Conoce bien el estado de tus rebaños, y pon atención cuidadosa a tus ganados. 24Porque las riquezas no duran para siempre, ni la corona permanece por todas las generaciones. 25Cuando la hierba se acaba y aparecen los renuevos y se recogen las plantas de los montes, 26los corderos te darán el vestido, y los cabritos el precio de un campo; 27y habrá suficiente leche de las cabras para tu alimento, para el alimento de tu casa y para sustentar a tus criadas.