Sabiduría para ricos y pobres
Un buen nombre vale más que las riquezas, mientras el rico domina al pobre y el que pide prestado es esclavo del que presta. A mitad de camino la voz cambia a la de un maestro que entrega treinta dichos: no robes al pobre porque es pobre, y no te hagas amigo del iracundo.
22 1Más vale el buen nombre que las muchas riquezas, y el favor es mejor que la plata y el oro. 2El rico y el pobre se encuentran; nuestro Padre es el Hacedor de todos ellos. 3El prudente ve el peligro y se pone a cubierto, pero los ingenuos siguen adelante y pagan el precio. 4La recompensa de la humildad y del temor de nuestro Padre es riquezas, honra y vida. 5Espinos y trampas hay en el camino del perverso; el que guarda su alma se mantiene lejos de ellos. 6Instruye al niño en el camino que debe andar, y aun cuando sea viejo no se apartará de él. 7El rico domina sobre los pobres, y el que pide prestado es siervo del que presta. 8El que siembra injusticia cosechará calamidad, y la vara de su furia fallará. 9El que tiene ojos generosos será bendecido, porque comparte su pan con el pobre. 10Echa fuera al escarnecedor, y con él se irá la contienda; cesarán los pleitos y las afrentas. 11El que ama el corazón puro y habla con gracia tendrá al rey por amigo. 12Los ojos de nuestro Padre velan por el conocimiento, pero él trastorna las palabras del traidor. 13El perezoso dice: «¡Hay un león afuera! ¡Seré muerto en las calles!» 14La boca de las mujeres prohibidas es un pozo profundo; el que provoca la ira de nuestro Padre caerá en él. 15La necedad está ligada al corazón del niño, pero la vara de la disciplina la aleja de él. 16El que oprime al pobre para enriquecerse, o le da al rico, solo llegará a la pobreza.
Escucha bien
17Escucha con atención las palabras de los sabios, y aplica tu corazón a mi conocimiento, 18porque será agradable si las guardas dentro de ti, si todas ellas están listas en tus labios. 19Para que tu confianza esté en nuestro Padre, hoy te las he dado a conocer, sí, a ti. 20¿Acaso no te he escrito treinta dichos de consejo y conocimiento, 21para enseñarte lo que es recto y verdadero, a fin de que des una respuesta veraz a quienes te enviaron?
22No robes al pobre porque es pobre, ni aplastes al afligido en la puerta, a a v22 La puerta de la ciudad era el lugar donde se resolvían los litigios y se realizaban los tratos públicos en las poblaciones antiguas. 23porque nuestro Padre defenderá su causa y quitará la vida a los que se la roban.
24No entables amistad con el hombre dado a la ira, ni andes con el hombre de mal genio, 25no sea que aprendas sus caminos y enredes tu alma en una trampa.
26No seas de los que dan fianzas, de los que salen por garantía de deudas. 27Si no tienes con qué pagar, ¿por qué habrían de quitarte la cama de debajo de ti?
28No muevas la piedra antigua de los linderos que pusieron tus padres.
29¿Has visto a un hombre diestro en su trabajo? Estará delante de los reyes; no estará delante de los hombres comunes.