Muerte y vida en la lengua
El habla y el aislamiento. Las palabras son aguas profundas que traen muerte o vida, la boca del necio es su propia trampa, y responder antes de escuchar es vergüenza. Señala que el primero en exponer su causa parece tener razón hasta que lo interrogan, y que un hermano ofendido es difícil de ganar.
18 1El que se aísla busca su propio deseo; contra todo sano consejo se rebela. 2El necio no se deleita en el entendimiento, sino solo en airear sus propias opiniones. 3Cuando viene la maldad, viene también el desprecio, y con la deshonra llega la afrenta. 4Las palabras de la boca del hombre son aguas profundas; la fuente de la sabiduría es un arroyo que fluye. 5No es bueno mostrar parcialidad hacia el impío, negando la justicia al justo. 6Los labios del necio provocan contienda, y su boca invita a los golpes. 7La boca del necio es su ruina, y sus labios son una trampa para su alma. 8Las palabras del chismoso son como bocados exquisitos; descienden hasta lo más íntimo del ser. 9El que es negligente en su trabajo es hermano del que destruye. 10El nombre de nuestro Padre es torre fuerte; a ella corre el justo y está a salvo. 11Las riquezas del rico son su ciudad fortificada; en su imaginación son como un muro alto. 12Antes de la destrucción se enaltece el corazón del hombre, pero la humildad precede a la honra. 13Al que responde antes de escuchar, le es locura y vergüenza. 14El espíritu del hombre lo sostiene en la enfermedad, pero un espíritu quebrantado, ¿quién lo podrá soportar? 15El corazón entendido adquiere conocimiento, y el oído de los sabios lo busca. 16El regalo del hombre le abre camino y lo lleva ante los grandes. 17El primero en exponer su causa parece tener razón, hasta que viene otro y lo examina. 18Echar suertes pone fin a los pleitos y separa a los poderosos. 19El hermano ofendido es más difícil de ganar que una ciudad fortificada, y las contiendas son como los cerrojos de una fortaleza. 20Del fruto de la boca del hombre se sacia su estómago; con el producto de sus labios queda satisfecho. 21La muerte y la vida están en poder de la lengua, y los que la aman comerán de su fruto. 22El que halla esposa halla el bien y recibe el favor de nuestro Padre. 23El pobre suplica misericordia, pero el rico responde con dureza. 24El hombre de muchos compañeros puede acabar en ruina, pero hay un amigo más unido que un hermano.