Galaad: buena tierra para el ganado
Rubén y Gad quieren los buenos pastos al este del Jordán, y Moisés vuelve a oír en ellos la negativa de sus padres a entrar en la tierra que nuestro Padre les dio. Aceptan cruzar armados y combatir al frente de sus hermanos hasta que la tierra sea sometida, y solo entonces volver a casa.
32 1Los hijos de Rubén y los hijos de Gad tenían inmensos rebaños de ganado. Al ver la tierra de Jazer y la tierra de Galaad, notaron que era muy apropiada para el ganado. 2Los hijos de Gad y los hijos de Rubén vinieron y hablaron a Moisés, a Eleazar el sacerdote y a los líderes de la comunidad, diciendo: 3«Atarot, Dibón, Jazer, Nimra, Hesbón, Eleale, Sebam, Nebo y Beón, 4la tierra que nuestro Padre derribó delante de la comunidad de Israel, es tierra para el ganado, y tus siervos tienen ganado». 5Y dijeron: «Si hemos hallado gracia ante tus ojos, dese esta tierra a tus siervos en posesión. No nos hagas cruzar el Jordán».
6Moisés respondió a los hijos de Gad y de Rubén: «¿Acaso irán vuestros hermanos a la guerra mientras vosotros os quedáis aquí sentados? 7¿Por qué desanimáis el corazón de los hijos de Israel para que no crucen a la tierra que nuestro Padre les ha dado? 8Esto es lo que hicieron vuestros padres cuando los envié desde Cades-barnea para reconocer la tierra. 9Subieron hasta el valle de Escol, vieron la tierra, y luego desanimaron el corazón de los hijos de Israel para que no entraran en la tierra que nuestro Padre les había dado. 10Y la ira de nuestro Padre se encendió aquel día, y juró, diciendo: 11“Ciertamente los hombres que subieron de Egipto, de veinte años para arriba, no verán la tierra que juré dar a Abraham, a Isaac y a Jacob, porque no me siguieron por completo, 12excepto Caleb hijo de Jefone el cenezeo y Josué hijo de Nun, porque ellos siguieron por completo a nuestro Padre”. 13La ira de nuestro Padre se encendió contra Israel, y los hizo andar errantes por el desierto cuarenta años, hasta que se acabó toda la generación que había hecho lo malo ante nuestro Padre.
14Y he aquí, vosotros os habéis levantado en lugar de vuestros padres, camada de pecadores, para añadir aún más al ardor de la ira de nuestro Padre contra Israel. 15Si os apartáis de seguirle, él los abandonará una vez más en el desierto, y vosotros destruiréis a todo este pueblo».
16Entonces se acercaron a él y dijeron: «Edificaremos aquí corrales para nuestro ganado y ciudades para nuestros niños. 17Pero nosotros nos armaremos, listos para ir al frente de los hijos de Israel hasta llevarlos a su lugar, mientras nuestros niños se quedan en ciudades fortificadas, a salvo de los habitantes de la tierra. 18No volveremos a nuestras casas hasta que cada uno de los hijos de Israel haya tomado su heredad. 19No heredaremos con ellos al otro lado del Jordán ni más allá, ya que nuestra heredad nos ha tocado a este lado del Jordán, al oriente».
20Moisés les dijo: «Si hacéis esto, si os armáis delante de nuestro Padre para la guerra, 21y cada hombre armado de entre vosotros cruza el Jordán delante de nuestro Padre hasta que él eche a sus enemigos de delante de él, 22y la tierra quede sometida delante de nuestro Padre, después podréis volver y quedaréis libres de obligación para con él y para con Israel, y esta tierra será vuestra posesión delante de nuestro Padre. 23Pero si no hacéis esto, he aquí, habréis pecado contra nuestro Padre, y sabed que vuestro pecado os alcanzará. 24Edificad ciudades para vuestros pequeños y corrales para vuestros rebaños, y haced lo que vuestra boca ha prometido».
25Los hijos de Gad y de Rubén hablaron a Moisés, diciendo: «Tus siervos harán como mi señor manda. 26Nuestros niños, nuestras mujeres, nuestros rebaños y todo nuestro ganado quedarán allí en las ciudades de Galaad, 27pero tus siervos, cada hombre armado para la guerra, cruzarán delante de nuestro Padre para combatir, como dice mi señor».
28Entonces Moisés dio órdenes acerca de ellos a Eleazar el sacerdote, a Josué hijo de Nun y a los jefes de las familias de las tribus de los hijos de Israel. 29Y Moisés les dijo: «Si los hijos de Gad y de Rubén cruzan con vosotros el Jordán, cada hombre armado para la batalla delante de nuestro Padre, y la tierra queda sometida delante de vosotros, entonces les daréis en posesión la tierra de Galaad. 30Pero si no cruzan armados con vosotros, tomarán posesión entre vosotros en la tierra de Canaán».
31Los hijos de Gad y de Rubén respondieron, diciendo: «Haremos como nuestro Padre ha dicho a tus siervos. 32Nosotros cruzaremos armados delante de nuestro Padre a la tierra de Canaán, y la posesión de nuestra heredad quedará nuestra a este lado del Jordán».
33Así Moisés dio a los hijos de Gad, a los hijos de Rubén y a la media tribu de Manasés hijo de José, el reino de Sehón rey de los amorreos y el reino de Og rey de Basán: la tierra con sus ciudades, los territorios y las ciudades de la región circundante. 34Y los hijos de Gad edificaron Dibón, Atarot, Aroer, 35Atarot-sofán, Jazer, Jogbeha, 36Bet-nimra y Bet-arán, ciudades fortificadas y corrales para ovejas. 37Y los hijos de Rubén edificaron Hesbón, Eleale, Quiriataim, 38Nebo, Baal-meón (cambiado de nombre) y Sibma; y dieron nuevos nombres a las ciudades que reedificaron. 39Los hijos de Maquir hijo de Manasés fueron a Galaad, la tomaron y echaron a los amorreos que habitaban en ella. 40Así Moisés dio Galaad a Maquir hijo de Manasés, y este se estableció en ella. 41Y Jair hijo de Manasés fue y tomó sus aldeas, y las llamó Havot-jair. 42Y Noba fue y tomó Kenat con sus aldeas, y la llamó Noba, según su propio nombre.