Israel en Sitim
En Sitim, Israel se une a Baal-peor por medio de mujeres moabitas, y la ira de nuestro Padre arde en una plaga. Finees actúa con una lanza mientras todos los demás lloran, la plaga se detiene en veinticuatro mil, y él recibe un pacto de sacerdocio perpetuo.
25 1Mientras Israel habitaba en Sitim, el pueblo comenzó a cometer pecado sexual con las hijas de Moab. 2Estas invitaron al pueblo a los sacrificios de sus dioses; y el pueblo comió y se postró ante los dioses de ellas. 3Así se unió Israel a Baal-peor, y la ira de nuestro Padre se encendió contra Israel.
4Y nuestro Padre dijo a Moisés: «Toma a todos los jefes del pueblo y ejecútalos delante de mí a plena luz del día, para que mi ardiente ira se aparte de Israel».
5Entonces Moisés dijo a los jueces de Israel: «Cada uno de vosotros mate a sus hombres que se unieron a Baal-peor».
6Y he aquí que un hombre de Israel trajo a sus hermanos a una mujer madianita, delante de Moisés y de toda la congregación de Israel, mientras ellos lloraban a la entrada de la tienda de reunión. 7Al verlo Finees hijo de Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, se levantó de en medio de la congregación y tomó una lanza en su mano; 8y siguió al hombre de Israel hasta la cámara, y los atravesó a ambos—al hombre de Israel y a la mujer, por el vientre de ella. Así cesó la plaga contra los hijos de Israel. 9Los que murieron en la plaga fueron veinticuatro mil.
10Entonces nuestro Padre dijo a Moisés:
11«Finees hijo de Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, ha apartado mi ira de los hijos de Israel, porque se mostró celoso con mi celo entre ellos, de modo que no destruí a los hijos de Israel en mi celo. 12Por tanto, di: He aquí que yo le doy mi pacto de paz. 13Y será para él y para sus descendientes después de él un pacto de sacerdocio perpetuo, porque fue apasionado por mí e hizo expiación por los hijos de Israel». a a v13 El pacto de sacerdocio perpetuo de Finees y su acto de expiación apuntan hacia adelante a Jesús, el sacerdote eterno cuyo celo por nuestro Padre y cuyo sacrificio una vez para siempre traen una paz duradera que ningún sacerdote humano podría asegurar.
14El nombre del hombre de Israel que fue muerto con la mujer madianita era Zimri hijo de Salú, jefe de un clan de los simeonitas. 15Y la mujer madianita que fue muerta se llamaba Cozbi, hija de Zur, cabeza de un clan en Madián.
16Entonces nuestro Padre dijo a Moisés:
17«Trata a los madianitas como enemigos y hiérelos, 18porque ellos son vuestros enemigos por sus engaños, con que os engañaron en el asunto de Peor, y en el asunto de Cozbi, hija del jefe de Madián, su hermana, que fue muerta el día de la plaga a causa de Peor».