El camino del Padre hacia el perdón
El pecado cometido sin saberlo igual debe atenderse, y el costo aumenta con la responsabilidad: un novillo por el sacerdote ungido o por toda la asamblea, un macho cabrío por un jefe, una cabra o una cordera por cualquier otro. Luego las palabras: será perdonado.
4 1Nuestro Padre habló a Moisés, diciendo:
2«Di a los israelitas: Si alguien peca sin intención contra cualquiera de los mandamientos de nuestro Padre, haciendo lo que no debe hacerse, y quebranta uno de ellos, 3si es el sacerdote ungido quien peca, trayendo culpa sobre el pueblo, deberá traer a nuestro Padre un novillo sin defecto como ofrenda por el pecado que cometió. a a v3 La ofrenda por el pecado llevaba la culpa del que había pecado y era llevada a la muerte en su lugar. Señalaba hacia Jesús, quien tomó sobre sí nuestra culpa una vez para siempre. 4Ha de traer el novillo a la entrada de la tienda de reunión delante de nuestro Padre, poner su mano sobre la cabeza del animal y degollarlo delante de nuestro Padre. 5El sacerdote ungido tomará parte de la sangre del novillo y la llevará dentro de la tienda de reunión. 6Ha de mojar su dedo en la sangre y rociarla siete veces delante de nuestro Padre, frente al velo del santuario. 7El sacerdote pondrá parte de la sangre sobre los cuernos del altar del incienso aromático que está delante de nuestro Padre, en la tienda de reunión, y derramará todo el resto de la sangre del novillo al pie del altar del holocausto que está a la entrada de la tienda de reunión. 8Ha de quitar toda la grasa del novillo de la ofrenda por el pecado: la grasa que cubre las entrañas y toda la grasa que está sobre las entrañas. 9Los dos riñones, la grasa que está sobre ellos junto a los lomos, y el lóbulo del hígado, que quitará junto con los riñones, 10tal como se quita del buey del sacrificio de paz; y el sacerdote los quemará sobre el altar del holocausto. 11Pero el cuero del novillo, toda su carne, la cabeza, las patas, los intestinos y el estiércol, 12es decir, todo el resto del novillo, ha de llevarlo fuera del campamento a un lugar limpio donde se echa la ceniza, y quemarlo sobre un fuego de leña; donde se echa la ceniza será quemado.
13»Si toda la congregación de Israel peca sin intención, y el asunto queda oculto a los ojos de la asamblea, y hacen una de las cosas que nuestro Padre mandó no hacer, incurriendo así en culpa, 14cuando se dé a conocer el pecado que cometieron, la asamblea ha de ofrecer un novillo como ofrenda por el pecado y traerlo delante de la tienda de reunión. 15Los ancianos de la comunidad pondrán las manos sobre la cabeza del novillo delante de nuestro Padre; entonces será degollado delante de nuestro Padre. 16Luego el sacerdote ungido llevará parte de la sangre del novillo a la tienda de reunión. 17Ha de mojar su dedo en la sangre y rociar siete veces delante de nuestro Padre, frente al velo. 18Pondrá parte de la sangre sobre los cuernos del altar que está delante de nuestro Padre en la tienda de reunión, y luego derramará todo el resto al pie del altar del holocausto, a la entrada de la tienda de reunión. 19Ha de quitar toda su grasa y quemarla sobre el altar. 20Hará con este novillo lo mismo que hizo con el novillo de la ofrenda por el pecado. Así el sacerdote hará expiación por ellos, y serán perdonados. 21Ha de llevar el novillo fuera del campamento y quemarlo como quemó el primer novillo; es la ofrenda por el pecado de la asamblea.
22»Cuando un jefe peca, haciendo sin intención cualquier cosa que nuestro Padre mandó no hacer, incurriendo así en culpa, 23si llega a saber del pecado que cometió, deberá traer como su ofrenda un macho cabrío sin defecto. 24Ha de poner su mano sobre la cabeza del macho cabrío y degollarlo en el lugar donde se degüella el holocausto delante de nuestro Padre; es una ofrenda por el pecado. 25El sacerdote tomará con su dedo parte de la sangre de la ofrenda por el pecado y la pondrá sobre los cuernos del altar del holocausto, y luego derramará el resto al pie del altar. 26Ha de quemar toda su grasa sobre el altar, como la grasa del sacrificio de paz. Así el sacerdote hará expiación por su pecado, y será perdonado.
27»Si alguien del pueblo común peca sin intención, haciendo alguna de las cosas que nuestro Padre mandó no hacer, incurriendo así en culpa, 28cuando tome conciencia de su pecado, deberá traer una cabra sin defecto como su ofrenda por el pecado que cometió. 29Ha de poner su mano sobre la cabeza de la ofrenda por el pecado y degollarla en el lugar del holocausto. 30Con su dedo el sacerdote pondrá parte de su sangre sobre los cuernos del altar del holocausto, y luego derramará todo el resto al pie del altar. 31Ha de quitar toda su grasa, como se quita la grasa del sacrificio de paz; y el sacerdote la quemará sobre el altar como aroma agradable a nuestro Padre. Así hará expiación por él, y será perdonado.
32»Si trae un cordero como su ofrenda por el pecado, ha de traer una hembra sin defecto. 33Ha de poner su mano sobre la cabeza de la ofrenda por el pecado y degollarla como ofrenda por el pecado en el lugar donde se degüella el holocausto. 34Con su dedo el sacerdote tomará parte de la sangre de la ofrenda por el pecado y la pondrá sobre los cuernos del altar donde se ofrecen los holocaustos, y luego derramará toda la sangre restante al pie del altar. 35Ha de quitar toda su grasa, como se quita la grasa del cordero del sacrificio de paz; y el sacerdote la quemará sobre el altar encima de las ofrendas encendidas a nuestro Padre. Así el sacerdote hará expiación por él por el pecado que cometió, y será perdonado.»