Mi partida es para vuestro bien
Jesús les dice claramente que serán expulsados de las sinagogas y asesinados por gente que cree servir a Dios. Aun así, su partida es buena, porque viene el Espíritu para convencer y guiar. Su tristeza se convertirá, como los dolores de parto de una mujer, en gozo. El Padre los ama.
16 1«Os he dicho todo esto para que no tropecéis. 2Os expulsarán de las sinagogas; y aun viene la hora cuando cualquiera que os mate pensará que rinde un servicio a Dios. 3Y harán esto porque no han conocido al Padre ni a mí. 4Pero os he dicho esto para que, cuando llegue su hora, recordéis que ya os lo había dicho. No os lo dije desde el principio, porque estaba con vosotros.
5»Pero ahora voy al que me envió, y ninguno de vosotros me pregunta: “¿Adónde vas?”. 6Al contrario, porque os he dicho estas cosas, la tristeza ha llenado vuestro corazón. 7Os digo la verdad: mi partida es para vuestro bien. Si no me voy, el Consolador, el Espíritu Santo, no vendrá a vosotros; pero si me voy, os lo enviaré. 8Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio: 9de pecado, porque no creen en mí; 10de justicia, porque voy a mi Padre y ya no me veréis; 11de juicio, porque el príncipe de este mundo ha sido juzgado.
12»Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar. 13Pero cuando venga él, el Espíritu de verdad, os guiará a toda la verdad. No hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oiga, y os anunciará lo que ha de venir. 14Él me glorificará, porque tomará de lo mío y os lo hará saber. 15Todo lo que tiene mi Padre es mío; por eso dije que toma de lo mío y os lo hará saber.
16»Dentro de poco ya no me veréis; y de nuevo, dentro de poco, me veréis».
Vuestra tristeza se convertirá en gozo
17Entonces algunos de sus discípulos se preguntaban unos a otros: «¿Qué quiere decir con esto: “Dentro de poco no me veréis, y de nuevo dentro de poco me veréis”, y: “Porque voy al Padre”?». 18Así que seguían diciendo: «¿Qué quiere decir con “dentro de poco”? No sabemos de qué habla».
19Jesús se dio cuenta de que querían preguntarle, así que les dijo: «¿Os estáis preguntando unos a otros qué quise decir al afirmar: “Dentro de poco no me veréis, y de nuevo dentro de poco me veréis”?
20»De cierto, de cierto os digo: vosotros lloraréis y os lamentaréis, pero el mundo se alegrará. Estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en gozo. 21La mujer que está de parto tiene dolor, porque ha llegado su hora; pero una vez que da a luz, se olvida de la angustia, por el gozo de que ha nacido una persona en el mundo. 22Así también vosotros ahora tenéis tristeza; pero yo os volveré a ver, y vuestro corazón se alegrará, y nadie os quitará vuestro gozo.
23En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo: todo lo que pidáis a mi Padre en mi nombre, él os lo dará. 24Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre. Pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea completo.
25Os he dicho estas cosas en figuras. Viene la hora cuando ya no os hablaré en figuras, sino que os hablaré claramente acerca de mi Padre. 26En aquel día pediréis en mi nombre; y no os digo que yo rogaré a mi Padre por vosotros, 27pues el Padre mismo os ama, porque vosotros me habéis amado y habéis creído que vine de nuestro Padre. a a v27 Jesús dice a los discípulos que el Padre mismo los ama —no a distancia, ni a través de Jesús como intermediario reacio—. Su amor por Jesús y su fe en que él vino del Padre los ha colocado dentro del propio afecto del Padre. 28Vine de mi Padre y entré en el mundo; otra vez dejo el mundo y vuelvo a mi Padre».
29Sus discípulos le dijeron: «¡Ahora hablas claramente y no usas ninguna figura! 30Ahora sabemos que lo sabes todo y no necesitas que nadie te haga preguntas; por esto creemos que viniste de nuestro Padre».
31Jesús respondió: «¿Ahora creéis?
32»Mirad, viene la hora, y ya ha venido, cuando seréis esparcidos, cada uno por su lado, y me dejaréis solo. Sin embargo, no estoy solo, porque mi Padre está conmigo. 33Os he dicho esto para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero ¡animaos!, yo he vencido al mundo».