Jonás en lo profundo
Desde el interior del pez Jonás ora como un ahogado, con algas enredadas en la cabeza y las puertas de la tierra cerradas tras él, dando gracias a nuestro Padre por hacer subir su vida de la fosa. Se compromete a cumplir lo que prometió, y el pez lo vomita en tierra seca.
2 1Entonces Jonás oró a nuestro Padre desde el vientre del pez: 2En mi angustia clamé a mi Padre, y él me respondió; desde el vientre del sepulcro pedí auxilio, y tú escuchaste mi voz. 3Me arrojaste a lo profundo, al corazón de los mares, y las corrientes me rodearon; todas tus olas y tus oleajes pasaron sobre mí. 4Entonces dije: «He sido echado de tu presencia; mas aún volveré a mirar hacia tu santo templo». 5Las aguas me cercaron hasta la muerte; el abismo me rodeó; las algas se enredaron alrededor de mi cabeza. 6Descendí hasta las raíces de los montes; la tierra cerró sus puertas tras de mí para siempre. Pero tú sacaste mi vida de la fosa, Padre mío. 7Cuando mi vida se desvanecía, me acordé de mi Padre, y mi oración llegó hasta ti, hasta tu santo templo. 8Los que se aferran a ídolos sin valor se apartan del amor que podría ser suyo. 9Pero yo te ofreceré sacrificios con alabanza agradecida; cumpliré cada voto que he hecho. ¡La salvación pertenece a nuestro Padre!
10Entonces nuestro Padre habló al pez, y este vomitó a Jonás en tierra seca.