Elifaz habla
Elifaz comienza con suavidad: Job ha sostenido a otros, así que su propia integridad debería ser su esperanza. Luego viene el argumento, que el inocente nunca perece, y una visión nocturna que susurra que ningún mortal es puro ante su Hacedor. Es consuelo con una acusación dentro.
4 1Entonces respondió Elifaz temanita: 2«Si alguien se atreve a dirigirte una palabra, ¿te cansarás? Pero ¿quién puede contenerse de hablar? 3Mira, tú has instruido a muchos, y has fortalecido las manos débiles. 4Tus palabras han levantado al que tropezaba, y has afirmado las rodillas que se doblaban. 5Pero ahora te llega a ti, y estás cansado; te toca a ti, y estás consternado. 6¿No es tu temor de Dios tu confianza, y la integridad de tus caminos tu esperanza? 7Recuerda ahora: ¿quién, siendo inocente, pereció jamás? ¿Dónde fueron destruidos alguna vez los rectos? 8Según he visto, los que aran la maldad y siembran la aflicción, lo mismo cosechan. 9Por el aliento de Dios perecen, y por el soplo de su ira son consumidos. 10El rugido del león, la voz del león feroz, los dientes de los leoncillos: son quebrantados. 11El león fuerte perece por falta de presa, y los cachorros de la leona son dispersados. 12Ahora bien, una palabra me fue traída en secreto; mi oído captó un susurro de ella. 13En medio de pensamientos inquietantes por visiones de la noche, cuando el sueño profundo cae sobre los hombres, 14el pavor vino sobre mí, y el temblor, e hizo estremecer todos mis huesos. 15Un espíritu pasó deslizándose ante mi rostro; el vello de mi cuerpo se erizó. 16Se detuvo, pero no pude distinguir su forma. Una figura estaba ante mis ojos; hubo silencio, y luego oí una voz: 17“¿Puede un mortal ser justo delante de Dios? ¿Puede un hombre ser puro delante de su Hacedor? a a v17 Elifaz presenta a Dios como un juez distante ante quien ningún mortal puede sostenerse en pie: el registro del que los tres amigos nunca lograrán liberarse, y el planteamiento que los capítulos finales del libro dejan al descubierto como un no conocer a nuestro Padre. 18Mira, él no pone su confianza en sus siervos, y a sus ángeles atribuye error; 19cuánto más a los que habitan en casas de barro, cuyo cimiento está en el polvo, que son aplastados como la polilla. 20Entre la mañana y la tarde son destrozados; sin que nadie lo note, perecen para siempre. 21¿No se les arranca la cuerda de su tienda dentro de ellos? Mueren sin haber alcanzado jamás la sabiduría.”» b b v21 La imagen de la cuerda de la tienda representa la vida como una tienda de campaña: cuando se arranca la cuerda, toda la estructura se desploma y desaparece.