Bildad vuelve a hablar
El último discurso de Bildad tiene seis versículos y no le queda nada más que distancia: el dominio pertenece a Dios, ni siquiera la luna y las estrellas son puras a sus ojos, así que ¿qué es un mortal? Una larva, un gusano. El argumento de los amigos se ha quedado sin palabras.
25 1Entonces respondió Bildad suhita: 2«Suyos son el dominio y el temor; él hace la paz en sus alturas. 3¿Puede alguien contar sus ejércitos? ¿Sobre quién no se levanta su luz? 4¿Cómo, pues, puede el mortal ser justo delante de Dios? ¿Cómo puede ser puro el nacido de mujer? 5Mira, ni aun la luna resplandece, ni son puras las estrellas ante sus ojos; 6¡cuánto menos el mortal, que es un gusano, y el hijo de hombre, que es una larva!»