Job responde
Job responde al sarcasmo con sarcasmo, la sabiduría morirá con ustedes, y luego dice que hasta los animales y las aves saben que la mano de nuestro Padre hizo esto. Su poema no consuela: Dios despoja a consejeros, jueces, sacerdotes y reyes, y deja a los líderes de la tierra andando a tientas en la oscuridad.
12 1Entonces Job respondió: 2«Sin duda vosotros sois el pueblo, y con vosotros morirá la sabiduría. 3Pero yo tengo entendimiento tanto como vosotros; no soy inferior a vosotros. ¿Quién no sabe cosas como estas? 4Me he vuelto motivo de burla para mis amigos, yo, que clamé a Dios y él me respondió; un hombre justo e íntegro, ahora convertido en burla. 5El que vive cómodo desprecia la desgracia, como un golpe listo para aquellos cuyos pies resbalan. 6Las tiendas de los ladrones están en paz, y los que provocan a Dios viven seguros, los que llevan su dios en su propia mano. a a v6 Los que llevan su dios en su propia mano: personas que confían enteramente en su propia fuerza en lugar de en Dios. 7Pero pregunta a los animales, y ellos te enseñarán; a las aves del cielo, y ellas te lo dirán; 8o habla a la tierra, y ella te enseñará; y los peces del mar te lo explicarán. 9¿Quién entre todos estos no sabe que la mano de nuestro Padre ha hecho esto? b b v9 A lo largo de su largo debate con sus tres amigos, este es el único lugar donde Job nombra a nuestro Padre por su nombre: el nombre relacional que sus amigos nunca usarán. Su corazón, aun en la protesta, se extiende hacia el Padre que una vez conoció. 10En su mano está la vida de todo ser viviente y el aliento de toda la humanidad. 11¿Acaso el oído no examina las palabras como el paladar saborea su comida? 12La sabiduría se halla en los ancianos, y el entendimiento en la largura de días. 13Con él están la sabiduría y el poder; suyos son el consejo y el entendimiento. 14Lo que él derriba no puede ser reconstruido; a quien él encierra no puede ser liberado. 15Si él detiene las aguas, estas se secan; si las suelta, inundan la tierra. 16Con él están la fuerza y la sana sabiduría; suyos son el engañado y el engañador. 17Lleva despojados a los consejeros, y convierte en necios a los jueces. 18Suelta las ataduras impuestas por los reyes y les ciñe un taparrabos a la cintura. 19Lleva despojados a los sacerdotes y derriba a los que están firmemente establecidos. 20Hace callar los labios de los hombres de confianza y priva de discernimiento a los ancianos. 21Derrama desprecio sobre los príncipes y despoja de su poder a los fuertes. 22Descubre las cosas profundas de las tinieblas y saca a la luz la densa sombra. 23Engrandece a las naciones, y luego las destruye; extiende a las naciones, y luego las lleva cautivas. 24Priva del entendimiento a los líderes de la tierra y los hace vagar por un desierto sin caminos. 25Andan a tientas en tinieblas, sin luz, y él los hace tambalearse como un hombre ebrio».