No callaré
Alguien se niega a callar hasta que el rescate de Jerusalén sea visible, y pone centinelas para que insistan ante nuestro Padre día y noche. Sus nombres cambian: ya no Abandonada y Desolada, sino Mi Deleite Está en Ella, y Casada. Su Padre se goza en ella como se goza el novio.
62 1Por amor de Sion no callaré, y por amor de Jerusalén no descansaré, hasta que su justicia resplandezca como el amanecer, y su salvación como una antorcha encendida. 2Las naciones verán tu justicia, y todos los reyes tu gloria; y serás llamada por un nombre nuevo que nuestro Padre mismo te dará. 3Serás una corona de hermosura en la mano de nuestro Padre, una diadema real en la mano de nuestro Padre. 4Nunca más te llamarán Abandonada, ni a tu tierra la nombrarán Desolada; sino que serás llamada Hefzibá —Mi Deleite Está en Ella—, y tu tierra Beula —Desposada—; porque el corazón de nuestro Padre se deleita en ti, y tu tierra será desposada. 5Porque como un joven se casa con una doncella, así se casarán contigo tus hijos; y como el esposo se regocija por su esposa, así se regocijará por ti tu Padre.
6Sobre tus muros, Jerusalén, he puesto centinelas; todo el día y toda la noche jamás callarán. Ustedes que hacen recordar a nuestro Padre, no se den reposo, 7y no le den reposo, hasta que establezca a Jerusalén y la haga alabanza en toda la tierra.
8Por su diestra ha jurado nuestro Padre, y por el brazo de su fortaleza: «Nunca más entregaré tu grano por comida a tus enemigos, ni beberán los extranjeros el vino nuevo por el que tú trabajaste; 9sino que los que lo cosechen lo comerán y alabarán a nuestro Padre, y los que lo recojan lo beberán en los atrios de mi santuario».
10¡Pasen, pasen por las puertas! Preparen el camino para el pueblo. Construyan, construyan la calzada; quiten las piedras; levanten un estandarte sobre los pueblos.
11Miren, nuestro Padre ha proclamado hasta los confines de la tierra: Digan a la hija de Sion: «Mira, tu salvación viene; mira, su recompensa está con él, y su galardón delante de él». a a v11 Apocalipsis 22:12 nombra a este que viene: Jesús dice: «He aquí, vengo pronto, y traigo conmigo mi recompensa».
12Y los llamarán El Pueblo Santo, Los Redimidos de nuestro Padre; y a ti te llamarán Buscada, Ciudad No Abandonada.