El Padre se aparta de los infieles
Sacerdotes, rey y nación son todos convocados. Sus obras no les permiten volver, y cuando salen a buscarlo con rebaños y ganado, nuestro Padre ya se ha retirado. Se llama a sí mismo carcoma para Judá y león para Efraín, y luego se aparta hasta que la angustia los haga volver.
5 1¡Oíd esto, sacerdotes! ¡Estad atentos, casa de Israel! ¡Escuchad, casa del rey! Porque el juicio es para vosotros, pues habéis sido un lazo en Mizpa y una red tendida sobre el Tabor.
2«Los rebeldes se han hundido en la matanza, pero yo los disciplinaré a todos. 3Yo conozco a Efraín, e Israel no me está oculto; porque ahora, Efraín, te has prostituido, e Israel está contaminado.
4«Sus obras no les permitirán volver a su Padre, porque un espíritu de prostitución está dentro de ellos, y no conocen a nuestro Padre. 5La soberbia de Israel testifica contra él; Israel y Efraín tropiezan en su pecado; Judá también tropieza con ellos. 6Con sus ovejas y sus vacas irán a buscar a nuestro Padre, pero no lo hallarán; él se ha apartado de ellos. 7Han obrado con infidelidad contra nuestro Padre, porque han engendrado hijos ilegítimos. Ahora la luna nueva los devorará junto con sus campos.
8«¡Tocad el cuerno en Gabaa, la trompeta en Ramá! ¡Dad el grito de guerra en Bet-avén; mira tras de ti, Benjamín! 9Efraín quedará desolado en el día del castigo; entre las tribus de Israel doy a conocer lo que es seguro. 10Los príncipes de Judá han llegado a ser como los que mueven una piedra de lindero; sobre ellos derramaré mi ira como agua. 11Efraín está oprimido, quebrantado en el juicio, porque se empeñó en ir tras ídolos inútiles. 12Por eso yo seré como polilla para Efraín, y como carcoma para la casa de Judá.
13«Efraín vio su propia enfermedad, y Judá vio su llaga abierta; entonces Efraín corrió a Asiria, acudiendo a su gran rey. Pero aquel rey no puede curarte ni sanar tu herida supurante. 14Porque yo seré como león para Efraín, y como leoncillo para la casa de Judá. Yo mismo despedazaré y me iré; arrebataré, y no habrá quien libre. 15Volveré otra vez a mi lugar, hasta que reconozcan su culpa y busquen mi rostro; en su angustia me buscarán de todo corazón».