Quiénes pueden entrar en la asamblea de nuestro Padre
Normas sobre quién puede entrar en la asamblea, y el recuerdo de la maldición de Balaam convertida en bendición porque tu Padre te amó. El campamento se mantiene limpio porque él anda en medio de él. El esclavo fugitivo no debe ser entregado. No se cobra interés a un hermano; los votos deben cumplirse.
23 1Ningún hombre con los testículos aplastados o el miembro viril cortado podrá entrar en la asamblea de nuestro Padre. 2Ninguno de nacimiento ilegítimo podrá entrar en la asamblea de nuestro Padre; tampoco sus descendientes, ni siquiera hasta la décima generación, podrán entrar en la asamblea de nuestro Padre. 3Ningún amonita ni moabita podrá entrar en la asamblea de nuestro Padre; ni siquiera hasta la décima generación ninguno de los suyos podrá entrar jamás en la asamblea de nuestro Padre. 4Porque no os salieron al encuentro con pan y agua en el camino, cuando salisteis de Egipto, y porque alquilaron contra ti a Balaam hijo de Beor, de Petor de Mesopotamia, para maldecirte. 5Pero tu Padre no quiso escuchar a Balaam, sino que tu Padre te cambió la maldición en bendición, porque tu Padre te amaba. 6No procurarás su paz ni su prosperidad en todos tus días, jamás. 7No aborrezcas al edomita, porque es tu hermano. No aborrezcas al egipcio, porque forastero fuiste en su tierra. 8Los hijos que les nazcan en la tercera generación podrán entrar en la asamblea de nuestro Padre.
La santidad en el campamento
9Cuando salgas en campaña contra tus enemigos, guárdate de toda cosa mala. 10Si hay en medio de ti algún hombre que se haya vuelto impuro por causa de una emisión nocturna, saldrá fuera del campamento y no volverá a entrar en él. 11Al caer la tarde se lavará con agua, y cuando se ponga el sol podrá volver al campamento. 12Tendrás un lugar fuera del campamento adonde puedas salir para hacer tus necesidades. 13Ten una pala entre tus utensilios; y cuando te sientes fuera, cavarás con ella un hoyo y cubrirás tu excremento. 14Tu Padre anda en medio de tu campamento para librarte y para entregar a tus enemigos delante de ti; por tanto, tu campamento ha de ser santo, para que él no vea en ti cosa indecente y se aparte de ti.
Leyes para la vida en común
15No entregarás a su amo al esclavo que se haya escapado de su amo y haya venido a ti. 16Vivirá contigo, en medio de ti, en el lugar que escoja en alguna de tus ciudades, donde bien le parezca; no lo maltratarás.
17Ninguna hija de Israel será prostituta del templo, ni ningún hijo de Israel será prostituto del templo. a a v17 Una «prostituta del templo» estaba ligada al culto pagano de la fertilidad, no a la prostitución común; la práctica mezclaba el sexo con la religión idolátrica, y nuestro Padre la prohíbe entre sus hijos. 18No traerás la paga de una prostituta ni el salario de un perro a la casa de tu Padre por ningún voto, porque ambas cosas son detestables para tu Padre. b b v18 «Un perro» es aquí un término despectivo para un prostituto del templo; su salario, como el de una prostituta, está prohibido como ofrenda.
19No le cobres interés a tu hermano: ni sobre el dinero, ni sobre los alimentos, ni sobre ninguna otra cosa que se preste. 20Al extranjero podrás cobrarle interés, pero a tu hermano no, para que tu Padre te bendiga en todo lo que emprenda tu mano en la tierra a la cual entras para tomarla en posesión.
21Cuando hagas un voto a tu Padre, no tardes en cumplirlo, porque tu Padre ciertamente te lo reclamará, y habría pecado en ti. 22Pero si te abstienes de hacer votos, no habrá pecado en ti. 23Guardarás y cumplirás lo que hayas prometido a tu Padre; lo dijiste voluntariamente, con tu propia boca. 24Cuando entres en la viña de tu prójimo, podrás comer uvas hasta saciarte, cuantas quieras, pero no pondrás ninguna en tu cesto. 25Cuando entres en el trigal de tu prójimo, podrás arrancar espigas con la mano, pero no meterás la hoz en el trigal de tu prójimo.