Fortalecidos por la gracia para perseverar
Pablo le dice a Timoteo que saque su fuerza de la gracia y transmita la enseñanza a personas fieles que puedan enseñar a otros. Soldado, atleta, agricultor: cada imagen habla de soportar el esfuerzo. Las disputas sobre palabras no sirven de nada; corrige con mansedumbre, pues nuestro Padre puede conceder el arrepentimiento.
2 1Así que, hijo mío, saca tu fortaleza de la gracia que hay en Cristo Jesús. 2Y lo que me oíste decir en presencia de muchos testigos, encárgaselo a personas fieles que sean capaces de enseñar también a otros. 3Toma tu parte en el sufrimiento como un buen soldado de Cristo Jesús. 4Ningún soldado en servicio se enreda en los asuntos de la vida civil, pues quiere agradar al que lo reclutó. 5Y a un atleta no lo coronan a menos que compita según las reglas. 6El labrador que se esfuerza debe ser el primero en recibir su parte de la cosecha. 7Reflexiona en lo que te digo, pues el Señor te dará entendimiento en todo.
8Acuérdate de Jesucristo, resucitado de entre los muertos, descendiente de David, conforme a mi evangelio, 9por el cual sufro, encadenado como un criminal. ¡Pero la palabra de nuestro Padre no está encadenada! 10Por eso lo soporto todo por amor a los escogidos, para que también ellos alcancen la salvación que hay en Cristo Jesús, con gloria eterna. 11Palabra fiel es esta: Si morimos con él, también viviremos con él; 12si perseveramos, también reinaremos con él; si lo negamos, él también nos negará; 13si somos infieles, él permanece fiel, porque no puede negarse a sí mismo.
Un obrero aprobado por el Padre
14Recuérdales estas cosas, y adviérteles delante de nuestro Padre que no contiendan sobre palabras—algo inútil, que arruina a los que escuchan.
15Esfuérzate por presentarte a nuestro Padre aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que traza bien la palabra de verdad. 16Pero evita las palabrerías vacías y profanas, porque conducen a la gente cada vez más a la impiedad, 17y su charla se extenderá como gangrena. Entre ellos están Himeneo y Fileto, 18quienes se desviaron de la verdad, afirmando que la resurrección ya ocurrió, y están minando la fe de algunos. 19No obstante, el firme fundamento de nuestro Padre permanece, sellado: «Él conoce a los que son suyos», y «Apártese del mal todo el que invoca su nombre».
20En una casa grande no solo hay vasos de oro y de plata, sino también de madera y de barro—unos para uso honroso, otros para uso deshonroso. 21Así que, si alguno se purifica de estas cosas, llega a ser un vaso para honra: santo, útil para el Señor, dispuesto para toda buena obra.
22Huye de los deseos de la juventud; sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, junto con los que invocan al Señor de corazón puro. 23No tengas nada que ver con controversias necias e ignorantes, pues sabes que engendran contiendas. 24Y el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable con todos, apto para enseñar, paciente cuando se le agravia, 25corrigiendo con mansedumbre a los que se le oponen. Quizás nuestro Padre les conceda arrepentimiento para conocer la verdad, 26y vuelvan en sí, escapando de la trampa del diablo, quien los tenía cautivos para hacer su voluntad.