Oren para que la Palabra corra libremente
Pablo pide oración para que la palabra avance, y luego aborda un problema: algunos en la iglesia han dejado de trabajar y se han vuelto entrometidos que viven a costa de otros. Señala su propio trabajo de día y de noche. Señalen a esa persona, no se junten con ella, pero amonéstenla como a un hermano, no como a un enemigo.
3 1Por lo demás, hermanos, oren por nosotros, para que la palabra de nuestro Señor Jesús corra velozmente y sea honrada, como lo fue entre ustedes, 2y para que seamos librados de personas perversas y malvadas; porque no todos tienen fe. 3Pero fiel es el Señor, que los fortalecerá y los guardará del maligno. 4Confiamos en el Señor respecto a ustedes, en que hacen y seguirán haciendo lo que les mandamos. 5Que el Señor guíe sus corazones hacia el amor de nuestro Padre y hacia la perseverancia de Cristo.
Una advertencia contra la ociosidad
6Hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo les mandamos: apártense de todo hermano que viva en la ociosidad y no según la tradición que recibieron de nosotros. 7Ustedes mismos saben que deben imitarnos, pues no fuimos ociosos entre ustedes. 8No comimos de balde el alimento de nadie; al contrario, trabajamos noche y día, con esfuerzo y fatiga, para no ser una carga a ninguno de ustedes. 9No porque no tuviéramos el derecho, sino para darnos a nosotros mismos como ejemplo que ustedes imitaran. 10Aun cuando estábamos con ustedes, les ordenábamos: si alguno no quiere trabajar, que tampoco coma. 11Porque oímos que algunos entre ustedes viven en la ociosidad, sin ocuparse de trabajar, sino metiéndose en todo. 12A tales personas les mandamos y exhortamos en el Señor Jesucristo: que trabajen tranquilamente y coman su propio pan. 13En cuanto a ustedes, hermanos, no se cansen de hacer el bien. 14Si alguno no obedece nuestra palabra en esta carta, señálenlo, y no se junten con él, para que se avergüence. 15Pero no lo tengan por enemigo, sino amonéstenlo como a un hermano.
Paz, saludo y gracia
16Que el mismo Señor de paz les dé paz siempre y en toda manera. El Señor sea con todos ustedes.
17Yo, Pablo, escribo este saludo de mi propia mano—la señal de que toda carta mía es auténtica; así es como escribo. 18La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos ustedes.