Salomón comienza a edificar la casa de nuestro Padre
La construcción comienza en el monte Moriah, en la era que David compró, donde nuestro Padre se le había aparecido. Medidas, revestimiento de oro, querubines tallados, el velo tejido y dos columnas llamadas Jaquín y Boaz: aquí el lugar importa tanto como el esplendor.
3 1Entonces Salomón comenzó a edificar la casa de nuestro Padre en Jerusalén, en el monte Moriah, donde nuestro Padre se había aparecido a David su padre, en el lugar que David había preparado en la era de Ornán jebuseo. 2Comenzó a edificar en el mes segundo, a los dos días, en el cuarto año de su reinado. 3Estos son los fundamentos que Salomón echó para edificar la casa de nuestro Padre: la longitud, unos veintisiete metros según la medida antigua, y la anchura, unos nueve metros. 4El pórtico que estaba al frente de la casa, a lo largo de la anchura de la casa, tenía unos nueve metros de ancho; su altura era de treinta y seis metros. Recubrió el interior con oro puro.
5Recubrió con madera de ciprés la sala grande, la cubrió de oro fino, y añadió palmeras y cadenas. 6Adornó la casa con piedras preciosas para hermosura, y el oro era oro de Parvaim. 7Cubrió de oro la casa —las vigas, los umbrales, las paredes y las puertas—, y esculpió querubines en las paredes.
8Hizo el Lugar Santísimo, cuya longitud correspondía a la anchura de la casa —unos nueve metros—, y su anchura era también de nueve metros. Lo recubrió con unas veintitrés toneladas de oro fino. 9Los clavos pesaban unos seiscientos gramos de oro; y cubrió de oro las salas superiores.
10En el Lugar Santísimo hizo dos querubines esculpidos, y los recubrió de oro. 11Juntas, las alas de los querubines abarcaban unos nueve metros: un ala del primer querubín, de unos dos metros con veinte, tocaba la pared de la casa; su otra ala, también de unos dos metros con veinte, tocaba el ala del segundo querubín. 12El ala del segundo querubín, de unos dos metros con veinte, tocaba la pared de la casa; su otra ala, también de unos dos metros con veinte, se unía al ala del primer querubín. 13Las alas de estos querubines se extendían unos nueve metros; estaban de pie sobre sus pies, con el rostro hacia la sala principal.
14Hizo el velo de hilo azul, púrpura y carmesí y de lino fino, con querubines tejidos en él.
15Delante de la casa hizo dos columnas, cada una de unos dieciséis metros de alto, coronadas por un capitel de unos dos metros con veinte de alto. 16Hizo cadenas como un collar, las puso encima de las columnas, hizo cien granadas y las sujetó a las cadenas. 17Erigió las columnas delante del templo, una a la derecha y otra a la izquierda, y llamó a la de la derecha Jaquín y a la de la izquierda Boaz.