Nuestro Padre derriba el reinado malvado de Ocozías
Ocozías reina un año, aconsejado por su madre Atalía para hacer el mal, y muere en la purga de Jehú. Entonces Atalía extermina a la familia real, a todos menos a un bebé, a quien la esposa del sacerdote esconde en la casa de nuestro Padre durante los seis años en que ella gobierna.
22 1Los habitantes de Jerusalén proclamaron rey en su lugar a Ocozías, su hijo menor, pues la banda de saqueadores que había venido con los árabes al campamento había matado a todos los hijos mayores. Así reinó Ocozías hijo de Joram, rey de Judá. 2Ocozías tenía veintidós años cuando comenzó a reinar, y reinó un año en Jerusalén. Su madre se llamaba Atalía, nieta de Omri. 3También él anduvo en los caminos de la casa de Acab, porque su madre le aconsejaba que obrara con maldad. 4Hizo lo malo a los ojos de nuestro Padre, como la casa de Acab, pues después de la muerte de su padre ellos fueron sus consejeros, para su ruina. 5También siguió el consejo de ellos, y fue con Joram hijo de Acab, rey de Israel, a la guerra contra Hazael, rey de Aram, en Ramot de Galaad, donde los arameos hirieron a Joram. 6Así que regresó a Jezreel para recuperarse de las heridas que había recibido en Ramá al pelear contra Hazael, rey de Aram. Y Ocozías hijo de Joram, rey de Judá, descendió a Jezreel para ver a Joram hijo de Acab, porque estaba herido.
7La caída de Ocozías vino de nuestro Padre cuando visitó a Joram. Al llegar, salió con Joram contra Jehú hijo de Nimsi, a quien nuestro Padre había ungido para destruir la casa de Acab. 8Y sucedió que, mientras Jehú ejecutaba el juicio sobre la casa de Acab, halló a los oficiales de Judá y a los sobrinos de Ocozías que servían a Ocozías, y los mató. 9Buscó luego a Ocozías, quien fue capturado mientras se escondía en Samaria. Lo llevaron ante Jehú y lo mataron; y le dieron sepultura, diciendo: «Es hijo de Josafat, que buscó a nuestro Padre con todo su corazón». Así que la casa de Ocozías no tuvo a nadie con fuerza suficiente para retener el reino.
Un niño escondido en la casa de nuestro Padre
10Cuando Atalía, madre de Ocozías, vio que su hijo había muerto, se dispuso a destruir a toda la descendencia real de la casa de Judá. 11Pero Josabet, hija del rey, tomó a Joás hijo de Ocozías, y lo sustrajo de entre los hijos del rey que iban a ser muertos, y lo escondió con su nodriza en una alcoba. Así Josabet, hija del rey Joram, esposa del sacerdote Joiada y hermana de Ocozías, lo escondió de Atalía, para que no lo matara. 12Y estuvo escondido con ellos en la casa de nuestro Padre seis años, mientras Atalía reinaba sobre la tierra.